Mostrando entradas con la etiqueta River. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta River. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de mayo de 2011

Supercalientes...

Daniel Passarella fue a la reunión de Comité Ejecutivo, mostró todo su enojo por el arbitraje de Patricio Loustau y le dijo a Julio Grondona que se tenía que ir. “Los hinchas de River se tienen que sentir avergonzados por esta protesta”, dijo Crespi.
Las discusiones por el reciente Boca-River todavía no terminaron. El arbitraje de Patricio Loustau dejó con mucha bronca a cuerpo técnico, jugadores y dirigentes del Millonario y, esta noche, fue Daniel Passarella quien lo expresó nada menos que en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Después de ausentarse de las últimas reuniones de Comité Ejecutivo, Passarella se presentó hoy y de manera enérgica expresó su disgusto por lo sucedido en el Superclásico. El presidente del club de Núñez comenzó manifestando su malestar por el arbitraje y, luego, fue más allá: le pidió a Julio Grondona que se vaya.

Fueron varios los dirigentes que se cruzaron con Passarella por su reacción y uno de los que habló fue Juan Carlos Crespi. “Los hinchas deRiver se tienen que sentir avergonzados por esta protesta. Nosotros perdimos partidos en los que nos comimos la galletita y no dijimos nada. Y ahora él viene a protestar por los penales que no le dieron... Boca le ganó en la cancha en los 92 minutos de juego. ¿Qué se le va a hacer? Se lesionó (Héctor) Baldassi y le tocó a Loustau”, tiró el hombre de Boca en diálogo con Del Plata.

A la salida de la AFA, después de la acalorada reunión, el presidente de la entidad decidió minimizar lo ocurrido. "Daniel estaba enojado y Crespi está feliz. El fútbol es así", explicó. ¿Cómo seguirá esta historia?


martes, 17 de mayo de 2011

“Fueron diez segundos en los que perdí la cabeza”

El Pelado habló en conferencia de prensa sobre la reacción que tuvo cuando fue expulsado en el clásico ante Boca. “No soy un violento y demuestro mi cariño hacia River, aunque a alguno no le guste”, afirmó. Además, pidió que se le anule la segunda amarilla y criticó duramente al árbitro Patricio Loustau.
Matías Almeyda quedó en el ojo de la tormenta tras la expulsión en el Superclásico. Al irse expulsado forcejeó con los policías que lo escoltaban, besó la camiseta de River frente a la gente de Boca e intercambió insultos. Hoy, en conferencia de prensa, explicó su reacción: “Fueron diez segundos en los que perdí la cabeza, no sabía ni a quién tenía a mi lado. La policía, en lugar de tirarme contra el túnel, tendría que cuidar otras cosas… como a nuestro micro, que llegó al estadio con muchos vidrios rotos”.

Acto seguido, agregó: “Amo mi camiseta y la defiendo de la manera que puedo. Demuestro mi cariño hacia River, aunque a alguno no le guste. Vivo como lo siento. Hay cosas más importante como para que un fiscal esté mirando, pero llévenme comida a la cárcel porque volvería a besarme lacamiseta. Yo no creo que sea un violento, no tengo un lesionado en toda mi carrera. Adentro de la cancha los quiero pasar por arriba, pero hoy no tendría problemas en tomar un café con Clemente (Rodríguez)”.

Luego, se refirió al polémico arbitraje de Patricio Loustau, quien ignoró varios penales a favor del Millonario: “Los árbitros son humanos y se equivocan, pero es justo una casualidad que Loustau se equivoque siempre con nosotros. Contra Godoy Cruz tampoco nos cobró dos penales y contra Boca era otro partido si nos daba el penal que le hicieron a Funes Mori a los dos minutos de juego. Cada vez que nos toca se equivoca, tendría que estar más concentrado. Además, pido públicamente que se me quite latarjeta que derivó en la expulsión porque insultos dentro de la cancha hay mil, como los agarrones”.

Por último, habló sobre la lucha por mantener la categoría: “Con el tema de la Promoción estamos como hace un año atrás… vamos a luchar hasta el último segundo de este torneo. Creo que tenemos una ventaja, es que estamos jugando mejor que el campeonato pasado. Igual, es todo extraño porque peleamos por la permanencia y a la vez estamos a cinco puntos del puntero”.

lunes, 16 de mayo de 2011

Carrizo: “Fue una jugada desafortunada”

El arquero aseguró que se quedó con “un poco de angustia” luego del error en el Superclásico y lamentó que esa acción fue “la que abrió” el encuentro. “Soy autocrítico y uno sabe cuándo se equivoca”, admitió.
Juan Pablo Carrizo volvió a ser protagonista de un encuentro, pero esta vezRiver no se benefició con su actuación. El arquero se presentó a entrenar esta tarde con el seleccionado conformado con jugadores del medio local y, lógicamente, las preguntas giraron en torno al gol en contra que se metió frente a Boca.
“Fue una desgracia, una jugada desafortunada. No se me escapa, voy con la intención de rechazar y sale para adentro. No pude evitar el gol”, aseguró Carrizo, quien admitió que se quedó “con un poco de angustia” debido a que fue “un error que abrió el marcador".

“Uno sabe cuándo se equivoca, soy autocrítico. Un error lo puede tener cualquiera, soy humano. Yo ya me olvidé del partido, lamenté haberlo perdido. Sé que la gente sufre mucho perder el clásico. Nada podemos cambiar, a futuro proponer un buen trabajo. Hay que darle un mensaje de tranquilidad a la gente. Faltan cinco fechas, hay que tener equilibrio emocional y seguir confiando en nosotros mismos”, agregó.
El arquero también se refirió a la contravención por haberle pegado un cachetazo a una persona que estaba detrás del arco: “Me da un poco de gracia y un sabor amargo porque buscan a través de nosotros tapar problemas importantes. Si era un chico, jamás le pegaría. Me hizo una mala jugada y uno en ese momento no piensa”.

Por último, habló sobre el árbitro, Patricio Loustau: “Está todo a la vista. Tuvo su primer clásico, son partidos muy importantes y están muy observados. Hoy tenemos que mirar para adelante. En el momento del partido querés que el árbitro se equivoque lo menos posible en tu contra, pero pienso en la buena fe. Se pueden equivocar como yo lo hice”.


Almeyda: "No nos cobran de la misma forma que al resto"

El Pelado puso el grito en el cielo por los arbitrajes y criticó a Loustau, aunque no lo culpó de la derrota ante Boca. "Fue calentura del momento", explicó sobre su salida de la cancha al ser expulsado. Al mediocampista le labraron un acta, al igual que a Carrizo.
Matías Almeyda se quejó por el arbitraje de Patricio Loustau en el Superclásico, más allá de que aseguró que la derrota no se debió al arbitraje, y extendió su reclamo. "No nos cobran de la misma forma que al resto", afirmó el Pelado en declaraciones televisivas al canal América.

El capitán de River también se refirió a su polémica salida tras la expulsión, cuando le mostró la camiseta e insultó a la hinchada de Boca, y explicó que "fue la calentura del momento". Además, reconoció que le labraron un actapor incitación a la violencia y agregó: "También quiero que informen a los policías que me empujaron".

El otro jugador del Millonario apuntado por un fiscal que actuó de oficio fue Juan Pablo Carrizo, quien golpeó a un auxiliar por no querer entregarle unapelota durante el encuentro. También se habrían registrado incidentes en la llegada del micro de River a la Bombonera, con respuesta de las agresiones por parte del plantel de Núñez.

domingo, 15 de mayo de 2011

Video Boca 2 River 0 Clausura 2011


En otro Superclásico apasionante y repleto de emociones, "El Xeneize" venció por 2 a 0 al "Millonario" con los goles de Juan Pablo Carrizo, en contra, y Martín Palermo, en el último clásico de su carrera profesional, ambos en el primer tiempo. Los dirigidos por Julio César Falcioni llegaron a 21 puntos y no pierden como local ante su rivaldesde 2004. Además se acercó a dos unidades de Lanús, el último de los que está momentáneamente clasificando al certamen continental. El equipo de Juan José López quedó cerca de la Promoción, y deberá rezar para que Olimpo no gane para evitar caer en esa zona. El árbitro fue Patricio Loustau, de mal desempeño, y expulsó a Matías Almeyda y Clemente Rodríguez


El Superclásico siempre es un partido especial y que paraliza al mundo entero. En esta ocasión la situación no fue diferente. En un encuentro mal jugado, con poco fútbol asociado ni claridad para llegar a los arcos, Boca derrotó por 2 a 0 a River, lo dejó literalmente en llamas y muy complicado con los promedios del descenso. Una "Bombonera" repleta vibró con el triunfo "xeneize", que se puso en carrera por laclasificación a la Copa Sudamericana y disfrutó que su rival de toda la vida aumentó su preocupación de cara a la posible caída en la zona de Promoción.

La visita había arrancado mucho mejor de la mano de Erik Lamela, quien tuvo un buen desempeño con su zurda pudo desequilibrar y se hizo difícil de marcar para el mediocampo local. Pero es la historia de siempre: esta clase de cotejos no se merecen, sino que se ganan. Mariano Pavone luchó más de lo que jugó, Rogelio Funes Mori lució desconectado y la llegada al arco contrario se hizo cuesta arriba y con poca transparencia.

Juan Román Riquelme no la había tocado, tampoco Martín Palermo, menos aún Pablo Mouche y los volantes ofensivos de Boca. Pero en un tiro de esquina, apenas la rozó Luciano Monzón, Juan Pablo Carrizo calculó mal, se pasó, y se le vino encima el balón: no tuvo reacción y la mandó directamente adentro de su valla. Iban 28 minutos y el resultado era injusto.

Previo al gol, hubo un claro penal de Juan Manuel Insaurralde (quien encima ya estaba amonestado y merecía la segunda tarjeta) sobre Funes Mori, que Patricio Loustau obvió. Y luego le cobraron un offside inexistente a Lamela cuando se iba de cara a Cristian Lucchetti. Dos fallos clave que podrían haber cambiado el desarrollo del juego.

Y rápidamente, sin dejar tiempo a nada, vino otro balón aéreo sobre el arco de River: tras una serie de rebotes, el arquero "millonario" dudó, se quedó y no pudo sacar un delicioso impacto de cabeza del "Titán", quien puso el 2 a 0 y definió a la media hora el Superclásico. Fue el 18° tanto del goleador al conjunto de Núñez, contando todos los partidos, justo en el último de su trayectoria.

Desde ahí en adelante, "El Xeneize" dominó los tiempos y a su antojo las alternativas. Los de Jota Jota se dejaron dominar por el nerviosismo y en todo momento estuvieron distantes a volver a meterse de lleno en el partido. Los de la Ribera no pudieron hacer más diferencia porque sus jugadores no estuvieron finos, sobre todo Riquelme. 

El tiempo pasaba y todo continuaba de la misma manera, el marcador parcial ya hablaba por sí solo. River fue pura impotencia y desde el banco se ausentaron las soluciones. Lo peor ocurrió a los 49 minutos del segundo tiempo, cuando se enfrentaron e insultaron Clemente Rodríguez y Matías Almeyda. Ambos vieron la tarjeta roja y se desencadenaron una serie de tumultos que mancharon el final del Superclásico. Como si no hubiera sido suficiente, el capitán visitante se retiró besándose la camiseta de cara a la popular local, pronunciando palabras agresivas y empujándose con tres policías que lo custodiaban.

Los de Julio César Falcioni llegaron a cinco partidos sin perder y lograron su segundo éxito consecutivo. Ahora tienen 21 unidades en el Torneo Clausura y 46 en la general, para quedar a dos de Lanús (todavía debe jugar ante Vélez), que es el último que estaría entrando a la Copa Sudamericana.

"La Banda" se quedó en 22 puntos y se olvidó del campeonato: sabe que su pelea estará más que nunca por salvarse de la Promoción. Si Olimpo supera a Independiente, caerá en esa zona igualado con la entidad de Avellaneda. La próxima jornada recibirá a San Lorenzo, en otro clásico caliente y fundamental.

La figura del encuentro fue Cristian Chávez. Dentro de la mediocridad que se apoderó del duelo, "El Pochi" fue de los más claros y activos, además de que tuvo gran participación en el rendimiento defensivo de su equipo. También fue buena la tarea de Cristian Lucchetti, respondiendo en los envíos aéreos o en las pocas chances que creó River. En el perdedor, Erik Lamela fue el único valor rescatable.

FORMACIONES:


Boca: Cristian Lucchetti; Clemente Rodríguez, Matías Caruzzo, Juan Manuel Insaurralde, Luciano Monzón; Cristian Chávez, Leandro Somoza, Nicolás Colazo; Juan Román Riquelme; Pablo Mouche y Martín Palermo. DT: Julio César Falcioni. 

River: Juan Pablo Carrizo; Jonathan Maidana, Alexis Ferrero, Adalberto Román; Paulo Ferrari, Walter Acevedo, Matías Almeyda, Roberto Pereyra; Erik Lamela; Rogelio Funes Mori y Mariano Pavone. DT: Juan José López. 

RESUMEN DEL PARTIDO:

Amonestados: PT 12´ Juan Manuel Insaurralde (B), 17´ Leandro Somoza (B), 32´ Alexis Ferrero (R). ST 3´ Matías Caruzzo (B), 18´ Juan Román Riquelme (B), 25´ Matías Almeyda (R).

Expulsados: ST 49´ Clemente Rodríguez (B) y Matías Almeyda (R).

Goles: PT 28´ Juan Pablo Carrizo -en contra- (B), 30´ Martín Palermo (B).

Cambios: PT 22´ Leandro González Pirez por Jonathan Maidana (R). ST 19´ Manuel Lanzini por Walter Acevedo (R), 35´ Lucas Viatri por Martín Palermo (B), 39´ Walter Erviti por Pablo Mouche (B), 45´ Ricardo Noir por Juan Román Riquelme (B).

Cancha: La Bombonera

Árbitro: Patricio Loustau

Hora de inicio: 16.00 

Boca-River, River-Boca, historia de una rivalidad

Nacieron en el mismo barrio a principios del Siglo XX y rápidamente se convirtieron en grandes adversarios. Se enfrentaron por primera vez el 24 de agosto de 1913 y ganó el Millonario. El Xeneize recién logró su primera victoria el 18 de septiembre de 1918.
El destino quiso que River y Boca nacieran en el mismo país, en la misma ciudad, en el mismo barrio. En los comienzos del Siglo XX eran vecinos, transitaban las mismas calles, compartían los mismos rincones, pero la comunidad les duró poco y rápidamente se transformaron en grandes rivales.

El Club Atlético River Plate se creó el 25 de mayo de 1901 tras la fusión de los equipos Santa Rosa y La Rosales y luego de desechar el nombre Juventud Boquense propuesto por uno de los socios fundadores. Disputó sus primeros partidos en la Dársena Sud del Puerto de Buenos Aires, en el barrio de La Boca, donde el 3 de abril de 1905 hizo su aparición el Club Atlético Boca Juniors.

River tuvo que emigrar del Puerto y peregrinó por Sarandí y Caballito hasta regresar nuevamente a La Boca, donde tuvo su estadio hasta 1923. Ese año debió abandonar los terrenos y se mudó a Palermo, de donde se marchó en 1938 para asentarse en Núñez. Boca, en cambio, resistió y permaneció en el barrio.

El primer superclásico se disputó el 24 de agosto de 1913, en la cancha de Racing, y River venció 2-1 a Boca con goles de C. García y Ameal Pereyra, mientras que Marcos Mayer anotó para el Xeneize. Recién el 18 de septiembre de 1918, tras siete partidos, Boca logró su primer triunfo al imponerse por 1-0 con tanto de Brichetto. Luego del encuentro que se llevó a cabo el 27 de julio de 1919 hubo que esperar hasta el 4 de diciembre de 1927 para que se vuelvan a ver las caras. En el medio se produjo la división del fútbol argentino y los clubes más grandes compitieron en torneos diferentes, ya que Boca se quedó en la Asociación Argentina y River se metió en la Asociación Amateur.

Desde hace tiempo que ya no comparten el barrio, el lugar en el mundo que los unió y los dividió por siempre. A lo largo de todos estos años se han escrito millones de historias sobre este duelo que se gestó en los inicios del Siglo XX y que perdurará por toda la vida. No importa dónde jueguen, quiénes vistan la camiseta de uno y otro ni los antecedentes, cada capítulo despierta una nueva ilusión.

Ganar el superclásico se ha convertido en un objetivo en sí mismo. Es el partido del año, el que todos quieren jugar y el que nadie quiere perder. El triunfo representa la salvación, la redención o la coronación. La derrota trae aparejada sufrimiento, humillación y cargadas. Una victoria se festeja como un título, una caída no se olvida fácilmente.

Pasan los años, los enfrentamientos, los triunfos de uno, las victorias del otro, los empates, los partidos emocionantes, los encuentros aburridos, las historias alegres y pintorescas, los hechos tristes y dramáticos. Boca no puede vivir sin River, River no puede vivir sin Boca. La Argentina no puede prescindir de este superclásico.

Los Superclásicos que dejaron su huella para siempre

Un recorrido por los partidos más emocionantes de este duelo único en el mundo. Las goleadas más importantes, consagraciones, clasificaciones y encuentros emotivos entre los dos equipos más grandes de la Argentina.
River 3 - Boca 1 (19 de noviembre de 1933)
Sin otro objetivo que impedir la consagración de su clásico rival, el Millonario recibió al Xeneize en el Monumental. Se impuso con dos tantos de Bernabé Ferreyra y uno de Manuel Ferreira. Finalmente logró su cometido: el título se lo quedó San Lorenzo.

River 5 - Boca 1 (19 de octubre de 1941)
En aquel entonces, cuando La Máquina daba sus primeros pasos, el Millonario consiguió una de las mayores diferencias en la era profesional. José Manuel Moreno, Angel Labruna, Adolfo Pedernera y Aristóbulo Deambrossi (2) anotaron los goles del local, que ese año gritó campeón.

Boca 1 - River 0 (9 de diciembre de 1962)
Se enfrentaron en La Bombonera, por la penúltima fecha del torneo, cuando ambos equipos se disputaban el título. El local se puso en ventaja a través de Paulo Valentim, pero a cinco minutos del final el árbitro Carlos Noi Foino marcó penal para el Millonario. Delem ejecutó la pena máxima y Roma, claramente adelantado, detuvo el remate. Finalmente, Boca se adjudicó el certamen en la siguiente jornada (la última).

River 2 - Boca 2 (14 de diciembre de 1969)
Ambos equipos llegaron al final del campeonato con chances quedarse con el título, pero el Xeneize llevaba dos puntos de ventaja. Igualaron en elMonumental y, por lo tanto, Boca se adjudicó con el campeonato. Aquel día, los cancheros del Millonario abrieron las regaderas para intentar evitar lo inevitable: la vuelta olímpica del clásico rival en su propia casa.

River 5 - Boca 4 (15 de octubre de 1972)

Fue un encuentro electrizante el que se jugó en la cancha de Vélez. El Millonario se había puesto en ventaja 2-0, pero el Xeneize reaccionó y se adelanto 4-2. Luego, el local volvió a empardar el juego y en la última jugada del partido Carlos Morete selló la victoria. Nunca se convirtieron tantos goles en un superclásico como aquel día.

Boca 5 - River 2 (3 de febrero de 1974)

Más allá de la goleada, lo destacado de este partido fue la actuación de Carlos María García Cambón, quien le anotó cuatro tantos al Millonario en su debut con la camiseta azul y oro. Nunca nadie había marcado esa cantidad de goles en un superclásico, y nunca nadie logró igualar su marca.
Boca 1 - River 0 (22 de diciembre de 1976)
Fue la única vez que ambos equipos se cruzaron en la final de un torneo oficial. Se jugó en la cancha de Racing, y el Xeneize se quedó con el Nacional gracias a una picardía de Rubén Suñé, quien marcó un gol de tirolibre mientras Fillol acomodaba la barrera.

Boca 1 - River 2 (9 de noviembre de 1977)

El Millonario llegaba a La Bombonera como puntero para disputar la penúltima fecha. El Xeneize se puso en ventaja apenas empezado el partido, pero el visitante lo empató con un penal convertido por Passarella y lo terminó ganando en el último minuto de juego, con un tanto de Pedro González. El conjunto dirigido por Angel Labruna levantó el trofeo en la siguiente jornada.

Boca 3 - River 0 (10 de abril de 1981)

Fue un partido repleto de figuras e hizo su presentación en los superclásicos nada menos que Diego Maradona. El Diez contribuyó a la victoria con un golazo, dejando desparramados a Fillol y Tarantini antes de empujar la pelota a la red. Los otros dos gritos fueron de Brindisi.

Boca 0 - River 2 (6 de abril de 1986)

Ya consagrado como campeón, el Millonario dio la vuelta olímpica en La Bombonera antes de empezar el encuentro. Luego, en los noventa minutos, el equipo dirigido por el Bambino Veira volvió a festejar: Norberto Alonso fue la gran figura y convirtió los dos goles con una pelota color naranja que tuvo corta vida en el fútbol local.

River 3 - Boca 2 (22 de noviembre de 1987)

El Millonario sufrió hasta último momento pero finalmente se quedó con la victoria. Palma había errado un penal y el Xeneize se había aventajado 2-0, pero el local reaccionó a tiempo, lo empató y luego revirtió la historia con un tanto del propio Palma. En el último minuto de juego, el arbitró otorgó la pena máxima para el visitante, pero Jorge Comas desvió su disparo por arriba del travesaño.

Boca 4 - River 3 (27 de febrero de 1991)

Después de estar 2-0 y 3-1 abajo en el marcador, el Xeneize dio vuelta elencuentro con goles de Blas Giunta, Victor Marchesini y Diego Latorre (2). El último tanto de Gambetita fue con una tijera espectacular que provocó el delirio de La Bombonera. Luego, el conjunto entonces dirigido por el Maestro Tabárez cosechó un sospechoso empate sin goles ante Oriente Petrolero, lo que provocó la eliminación del Millonario de la Copa Libertadores.

Boca 0 - River 3 (11 de diciembre de 1994)

Con Américo Gallego como director técnico, el Millonario llegó a La Bombonera como puntero, invicto y máximo candidato el título. Los de Núñez se impusieron con goles de Enzo Francescoli, Marcelo Gallardo y Ariel Ortega. En la última fecha, River empató con Vélez y dio la vuelta en su estadio.

Boca 4 - River 1 (14 de julio de 1996)

Con un gol de Basualdo y tres de Caniggia, uno de ellos tras un penal errado por Maradona, el equipo que conducía Bilardo aplastó al Millonario en La Bombonera, aunque sobre el final del torneo decayó en su rendimiento y dejó escapar un título que tenía entre las manos.

Boca 3 - River 2 (29 de septiembre de 1996)

Boca continuaba confirmando su paternidad sobre River y lo hacía de maneras insólitas. En este caso, el héroe fue Hugo Romeo Guerra, quien hizo festejar al Xeneize con un nucazo en tiempo adicionado. El uruguayo tocó el cielo con las manos y tuvo su momento de gloria, aunque rápidamente se fue del conjunto de la Ribera.

River 3 - Boca 3 (23 de marzo de 1997)

El Xeneize goleaba 3-0 y se lucía en el Monumental, pero los jugadores del Millonario se despertaron y consiguieron la igualdad con tantos de Sergio Berti, Facundo Villalba y Celso Ayala. El local casi consigue la victoria en el tiempo de descuento. De todas maneras, el resultado se festejó como un triunfo por cómo se había dado el partido.

Boca 3 - River 0 (24 de mayo de 2000)
El Xeneize había perdido 2-1 en el Monumental y debía dar vuelta la historia en La Bombonera para clasificarse a las semifinales de la Libertadores. Los dirigidos por Carlos Bianchi marcaron la diferencia en el complemento con goles de Marcelo Delgado, Juan Román Riquelme (aquel día le hizo un delicioso caño a Yepes) y Martín Palermo. El último tanto quedará para siempre en la historia: Palermo, quien regresaba luego de una dura lesión, engañó a toda la defensa rival con una serie de movimientos rústicos y colocó el balón junto al palo.

Boca 0 - River 3 (10 de marzo de 2002)

En una tarde de lluvia, el Millonario se floreó y cortó una sequía de ocho años sin victorias en La Bombonera. Esteban Cambiasso, Eduardo Coudet y Ricardo Rojas marcaron los goles. Como frutilla del postre, el tanto del defensor, sobre el final del encuentro, fue con una exquisita definición de vaselina que quedó en el recuerdo de todos los riverplatenses.

River 2 (4) - Boca 1 (5) (17 de junio de 2004)

Ambos equipos se disputaban un lugar en la final de la Libertadores. El Xeneize había ganado 1-0 en La Bombonera y, en la vuelta, River se impuso en el Monumental en un final no apto para cardíacos. En la definición por penales, Abbondanzieri atajó el tiro de Maxi López y luego Javier Villarreal sentenció la serie. El estadio enmudeció por completo y sólo se escucharon los festejos de los jugadores, ya que por motivos de seguridad se había prohibido el ingreso de las hinchadas visitantes en los dos encuentros. 

Compartir

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More